Entrevista a Gracia Catalina Piñeiro con naifman

«Para construir un ecosistema emprendedor en Andalucía, primero debemos tener una sociedad emprendedora”

Gracia Catalina Piñero, ex Directora del Programa Minerva y experta en ecosistemas de emprendimiento e innovación, conversó con naifman acerca del estado actual del ecosistema startup en Andalucía, sus desafíos, la internacionalización de proyectos y los sectores tecnológicos más prometedoras en la región, entre otros temas.

Con más de 11 años de experiencia profesional en el mundo del emprendimiento tecnológico, Gracia Catalina Piñero se ha erigido como una figura destacada en el ámbito de la innovación y las startups en Andalucía. En conversación con naifman, la ex-directora del Programa Minerva -concluido en septiembre de 2023- y experta en ecosistemas de emprendimiento e innovación, nos sumerge en el vibrante panorama empresarial andaluz, compartiendo su visión sobre el estado actual del ecosistema startup en la región.

Con un paso cada vez más firme, Andalucía está emergiendo como un polo de atracción para emprendedores tecnológicos y startups que buscan un lugar propicio para crecer y prosperar. Gracia Catalina Piñero nos desvela los desafíos específicos que enfrenta este ecosistema en constante evolución, así como la transformación del perfil emprendedor andaluz a lo largo de los años.

Además, exploraremos las tendencias tecnológicas que bajo su criterio están marcando el rumbo de la innovación en Andalucía, revelando cómo la región está aprovechando su potencial para destacar en campos tan diversos como la tecnología, la sostenibilidad y la economía digital.

A continuación, te dejamos todos los detalles.

Tras 9 años al mando del Programa Minerva, ¿cómo describirías tu experiencia en el mismo?

Pues, ha sido muy agradable, gratificante y retador. Son muchos adjetivos, pero si tuviera que elegir solo uno, diría gratificante.

Creo que el trabajo que hemos desarrollado en Programa Minerva, que no lo he desarrollado por supuesto yo sola, sino que en conjunto con un equipo técnico y de otros colaboradores, ha tenido mucho impacto. Han sido 10 años al frente, impulsando más de 200 proyectos empresariales y apoyando directamente a más de 600 emprendedores.

Cada año era un reto nuevo, como iniciar una nueva carrera de fondo con esos nuevos proyectos seleccionados, con esas nuevas personas ilusionadas, muchas veces similares y otras muchas diferentes, porque en Programa Minerva seleccionábamos proyectos que tuvieran su sede en Andalucía, de todo el ámbito tecnológico. Había proyectos desde biotecnológicos hasta de transformación digital. Entonces, nos ha dado la oportunidad de aprender muchísimo de esos grandes emprendedores que hemos tenido cerca para aportar todo lo posible.

Además, que las horas que le dedicas a tu trabajo tenga un impacto real, inmediato, directo, en personas que se están jugando su tiempo, su dinero, su inversión y tantas otras cosas al iniciar un proyecto empresarial, creo que es algo magnífico. He tenido una suerte enorme.

Y con tus más de 11 años de experiencia en el mundo del emprendimiento, ¿cómo describirías el estado actual del ecosistema startup en Andalucía y cuáles crees que son los desafíos específicos que enfrenta a día de hoy?

Pues mira, planteando primero la evolución que me preguntas en Andalucía, yo creo que ésta ha sido enorme. Desde hace 10 años a la fecha, es un ecosistema completamente diferente. Yo creo que eso está bien recordarlo porque al final se construye poco a poco, trabajando día a día, y lo que teníamos en 2012 ó 2013, versus lo que tenemos ahora en 2023, no tiene nada que ver. Hay mejoras, por supuesto. Hemos ido evolucionando positivamente hasta el estado actual. Sin embargo, aunque pienso que hemos evolucionado y mejorado mucho, también creo que todavía hay muchos puntos en los que tenemos que trabajar. Principalmente, creo que nos falta mucha siembra, o sea, aumentar la masa crítica de personas que conozcan las fases de un emprendimiento; que conozcan ciertas metodologías ágiles, que tengan capacidades empresariales, aunque esas personas se dediquen a montar un emprendimiento hoy, dentro de 15 años o nunca.

Al final, para construir un ecosistema emprendedor en Andalucía, primero debemos tener una sociedad emprendedora. Hace falta trabajar mucho, eso sin duda; hace falta tener una formación, unas capacidades y, probablemente, también algo de suerte o encajar en el momento del mercado.

Yo creo que es imposible que se creen diez proyectos y los diez tengan éxito. Ojalá fuera así. Pero esto es  igual que cuando se hace una prospección comercial. Tú contactas con diez clientes, y de esos, cuatro te responden, a dos le haces la propuesta, y uno se convierte en cliente. En el mundo del emprendimiento esto es igual.

Con esa reflexión, creo que nos falta mucha siembra, y no solo para fomentar el ecosistema emprendedor, sino una sociedad emprendedora. Desde mi punto de vista, cuanto antes, mejor. Esto no se cambia de un día para otro, cuando uno tiene 25 años o está en la universidad. Yo creo que cuanto antes empecemos, mejor. Si es en infantil, tanto mejor.

¿Qué otros puntos de mejora le ves a este ecosistema del que hablamos?

Desde mi experiencia y punto de vista personal, creo que nos falta coordinación y alinear objetivos. Tener mayor claridad de dónde queremos estar dentro de 10, 15 ó 20 años, a través de una visión de medio y largo plazo. Obviamente, al final tienes que ejecutar año a año y mes a mes, pero se requiere saber dónde quieres estar dentro de cinco, diez, quince años y remar hacia allí. Y esa coordinación creo que no es suficiente.

Después, hay retos más particulares: un ecosistema que está funcionando tiene que ser capaz de ofrecerle a las scale-ups y empresas más maduras, servicios, acompañamiento y ayuda. Se ofrecen muchos servicios a empresas en fase inicial. A las exitosas, las que consiguen vencer esas barreras iniciales, hay que seguir apoyándolas, porque en realidad tienen otros retos.

La innovación abierta creo que también es un reto en nuestro sistema. El acceso a inversión, también; el que los emprendedores sean capaces de hablar el idioma que hablan los inversores privados y dominar el lenguaje financiero y de negociación.

Yo creo que hemos avanzado mucho, pero creo que hay que seguir trabajando.

Hablamos de un cambio en el ecosistema como tal y ahora mencionas justamente la importancia del perfil del emprendedor. ¿Cómo crees tú que ha evolucionado éste en Andalucía en los últimos años?

Yo creo que el perfil del emprendedor en Andalucía ha evolucionado. En Programa Minerva en particular, he visto una evolución hacia un perfil cada vez más senior. El tópico que quizás se tenga, es el del emprendedor universitario. El emprendedor universitario es estupendo, es genial, pero no suele ser el que tiene mayor éxito. Y estas no son estadísticas que yo tenga de mi experiencia en Programa Minerva, sino que son estadísticas nacionales. El análisis que hace del ecosistema emprendedor South Summit así lo muestra también.

Algo que también quizás nos haga preocupar, en relación a la pregunta anterior, es si estamos sembrando bien. Porque el emprendedor hace cinco años tenía 35, y ahora tiene 40… ¿Dónde están los nuevos? Al margen de eso, el perfil de emprendedor senior es un perfil valiosísimo, que muchas veces tiene la experiencia que no puede aportar un perfil junior. Tiene, quizás, experiencia por cuenta ajena también; tiene unos contactos, un know-how y quiere aplicar todo eso a su propio emprendimiento por muchos motivos: porque se ha cansado de ser cuenta ajena, porque ha encontrado un nicho de negocios que quiere explotar, porque tiene otra madurez y se toma el emprendimiento con seriedad, etc.

También, la pandemia nos ha cambiado esa tipología de perfil, porque los perfiles más tecnológicos están muy demandados a nivel internacional. Programadores, ingenieros, etc., residen en Andalucía pero trabajan para una empresa londinense, porque tienen una capacidad económica que para un emprendimiento inicial es, casi con seguridad, inalcanzable.

Mi experiencia en Programa Minerva está relacionada con el mundo tecnológico, entonces cuando tienes una falta de perfil tecnológico dentro del equipo, dentro del core, pues se echa en falta, porque tienes que buscar esa especialización fuera. Si tu core de negocio es la tecnología, y la tecnología está fuera de tu core, pues es una complejidad añadida.

Siempre se ha hablado de Málaga, Granada y Sevilla como “la triada de la Andalucía tecnológica”, y son los polos tecnológicos de Andalucía que más talento e inversión atraen. ¿Qué crees que ha llevado a estas ciudades a liderar el volumen de negocio digital en la región?

Sevilla tiene una capacidad de inversiones muy alta por ser la capital de la Comunidad Autónoma, y eso, en este liderazgo, creo que suma y la sitúa en una posición preferente. Por otro lado, el volumen también hay que hablarlo. No estamos hablando de una ciudad pequeñita. Estamos hablando de la cuarta ciudad más poblada de España. También incide el hecho de que tenga tres universidades. Es, además, un foco de negocio importante y es natural que se generen más emprendimientos y que se vaya especializando en ciertas áreas.

A Málaga creo que hay que reconocerle el progreso que están haciendo durante los últimos años. La apuesta tecnológica que ha hecho la ciudad ha sido capaz de atraer inversión nacional y extranjera. Y al final, cuando eres un polo de empresas, las empresas llaman al talento, el talento llama a las empresas, y es un círculo que se va retroalimentando en positivo, por supuesto.

Por otro lado, el nivel de infraestructura que tiene la ciudad y sus conexiones internacionales ayudan mucho. Es muy complicado ser un punto tecnológico si no tienes un aeropuerto internacional, porque aunque a día de hoy hacemos mucho negocio digital, seguimos recurriendo a modelos físicos o híbridos. Yo, de hecho, soy de las que pienso que el modelo ideal es el híbrido.

Granada, finalmente, está haciendo un trabajo muy bueno, aunque se trate de una ciudad mucho más pequeña y sin tan buenas conexiones. Esto, ya que el ecosistema granadino tiene algo que a mí personalmente me encanta, que es que está muy unido entre sí. Y la unión hace la fuerza. Porque mientras hablamos de que en ciudades como Madrid y Barcelona hay una competencia feroz, Granada, su ciudad y la provincia, están unidas, apoyándose entre ellas, y eso la fortalece.

Además, Granada ha sabido encontrar un punto fuerte con su parque tecnológico de la salud, su especialidad, que supone un punto de desarrollo y de mejora importante.

«Andalucía tiene un reto en todo lo que tiene que ver con biotecnología, greentech y energías renovables. Creo que no debería dejar pasar esa oportunidad de mercado»

Hablando de especialización, ¿cuál crees tú que son los sectores o las tendencias tecnológicas más prometedoras en Andalucía o las que se deberían potenciar?

Creo que es complicado nombrar solo una o dos, pero Andalucía tiene un reto en todo lo que tiene que ver con biotecnología, greentech y energías renovables. Creo que no debería dejar pasar esa oportunidad de mercado.

Es cierto que estamos todavía al inicio y todavía hay que asentar un montón de cosas, pero el Greentech es algo que Andalucía debería potenciar teniendo los recursos que tiene. No se debería dejar de coger ese tren.

Después, creo que hay tecnologías que también van a estar a nivel mundial posicionadas, como la Inteligencia Artificial y la Cyberseguridad. Andalucía tiene muchas facultades con especialidades tecnológicas y la especialización de esos perfiles es algo que tendríamos que potenciar también. Buscar oportunidades de negocio para que esos perfiles no se vayan después de donde han estudiado. Ese experto en ciberseguridad se tiene que formar en Málaga, pero después se tiene que quedar trabajando en Jaén, o en Granada, o en Málaga, etc. Eso, lo deberíamos luchar también como Comunidad Autónoma.

Hay otros sectores que creo que no podemos olvidar tampoco, como el aeronáutico y el sanitario, donde también tenemos experiencia. El Parque Tecnológico de la Salud de Granada (PTS) creo que ha sabido encontrar muy bien, como decíamos antes, esa especialización.

«La internalización tiene coherencia cuando se aplica desde el sentido común»

Sobre la internacionalización de proyectos tecnológicos, ¿qué papel crees que juega ésta en la actualidad, particularmente en el caso de Andalucía?

Pues mira, yo creo que la internacionalización, para la mayoría de los proyectos andaluces, es un reto. Sobre todo a nivel de idioma. Creo que seguimos teniendo un reto muy importante como sociedad, porque para internacionalizarte, tienes que hablar el idioma, principalmente el inglés, y eso, en Andalucía, desafortunadamente, es una asignatura pendiente. Es cierto que hay perfiles que dominan más el idioma y que puede hacer negocio en Latinoamérica, por ejemplo, donde también hablan el castellano. Pero al final, el idioma es un ingrediente clave.

En Andalucía, hay empresas que venden desde aquí y que tienen el 95% o el 99% de su negocio internacional, pero en el cómputo de Pymes y de startups, todavía es una minoría.

Luego, cuando hablamos de Startups, se habla mucho de la globalización, de nacer local y activar global. Del “glocal”. Pero yo creo que todo tiene sentido en función de qué estemos buscando como empresa, en qué situación estemos y qué equipo tengamos. No creo que todas las empresas que nazcan en Andalucía tengan que tener ese objetivo global, porque a lo mejor para alguna de ellas no tiene sentido, y para otras muchas puede que sí lo tenga. El mercado internacional es muy grande, pero depende de lo que vendamos, de cómo sean nuestros productos, en qué momento estemos, etc.

La internalización tiene coherencia cuando se aplica desde el sentido común.

Y durante los años vinculada al Programa Minerva, ¿notaste que las empresas tenían esa mesura o esa capacidad de análisis a la hora de internacionalizarse? ¿O muchos proyectos pensaban en apuntar fuera sin antes validar sus estrategias?

Yo creo que depende. En Programa Minerva hemos trabajado con muchos proyectos que tenían el foco muy claro, lo que resulta fundamental cuando estás emprendiendo proyectos empresariales, ya que ni tus recursos financieros, ni humanos ni de tiempo, son infinitos. Tampoco lo es tu energía, que es un recurso que yo cada vez citó más.

Si tú quieres “disparar” al mundo entero cuando tus recursos son limitados, tus probabilidades de éxito seguramente sean mínimas. Por eso es importante tener el foco claro cuando hablamos de internacionalización.

Entonces, si bien es cierto que he presenciado proyectos que son muy coherentes con respecto a la internacionalización, también he visto otros emprendedores que tenían esa idea inicial de internacionalizar a toda costa, pero que a la hora de validar y aterrizar las ideas, el sentido común ha hecho lo suyo.

A veces, de lo que carece un equipo que a lo mejor tiene unas habilidades técnicas valiosísimas y una inversión sólida detrás, es ese punto de coherencia y de no “enamorarse” ciegamente de un proyecto, porque puedes tener una buena idea de negocios pero, a la hora de ejecutarla, no salen los números como lo habías previsto.

Siempre tiene que haber pasión y un “puntito de locura”, pero con cierta coherencia, sentido común y velando por los objetivos.

En términos de objetivos, ¿crees que es fácil perder el norte cuando tienes un proyecto de emprendimiento en fase incipiente?

Si te pones un objetivo y no lo miras ni lo mides, no eres consciente de si realmente lo has alcanzado o no. Por otra parte, podemos medir muchas cosas a lo largo del día, pero nuestro objetivo principal debe ser aumentar nuestra cuenta de resultados. No debe bastar con los likes que tengas en redes sociales ni con la gente que dice que le gusta tu proyecto o tu idea. Eso no se monetiza.

Si tu cuenta de resultados es positiva, estupendo; si tu cuenta de resultados es negativa, hay que replantear algunas cosas, seguro. Al final, analizar los resultados siempre es duro, por eso también es importante muchas veces que alguien te acompañe, te revise, te asesore y te guíe, porque es muy complicado examinarse uno mismo. Y sobre todo rodearse de perfiles diversos. Tres ingenieros que hablan el mismo idioma, piensan lo mismo y están enamorados del producto tecnológico, se retroalimentan; pero los perfiles diversos, diferentes, hacen punto común y eso aporta mucho valor al análisis.

«El dinero atrae dinero y la inversión atrae inversión, pero para ello, debemos dar un mensaje de unidad de que en Andalucía hay empresas tecnológicas, de biotecnología, de energías renovables, etc., que son súper interesantes»

Volviendo al tema de la internacionalización, pero desde otra arista, ¿qué pasos crees que debe seguir dando Andalucía para continuar atrayendo inversión extranjera?

Pues mira, yo creo que tenemos que mejorar nuestra imagen internacional y ser un referente. Yo soy ingeniería de formación, pero creo que la comunicación, el marketing, la visibilidad y la credibilidad que ofreces tú a nivel público es una herramienta primordial.

El dinero atrae dinero y la inversión atrae inversión, pero para ello, debemos dar un mensaje de unidad de que en Andalucía hay empresas tecnológicas, de biotecnología, de energías renovables, etc., que son súper interesantes. Y esa visibilización no debe ser una misión individual de cada empresa. Yo he tenido la suerte de dar unas cuantas vueltas por el mundo y he vivido, trabajado y estudiado en diferentes países. Esta visión internacional te hace ver que no tenemos nada que envidiar. Tenemos escuelas de ingeniería reconocidas, perfiles especializados, tecnológicos y no tan tecnológicos, muy capaces y talentosos, y nos tenemos que vender mejor.

Ahora bien, para poder transmitir todo eso, tú tienes que estar en el terreno de los emprendedores andaluces. Tienes que pisar la misma tierra que pisan los emprendedores andaluces. Tienes que ser capaz de empatizar con sus necesidades, conocer su historia, etc. Entonces, si yo voy a buscar inversión extranjera, no lo puedo hacer sentado y cruzado de brazos. Tienes que conocer la realidad.

«Seguro que La Ley de Startups es mejorable, pero creo que es un avance que va en un sentido de crecimiento y reconocimiento. También, nos da esa popularidad y esa imagen de interés genuino en crear un ecosistema emprendedor potente»

En materia de actualidad, y volviendo al tema de las startups en concreto, ¿qué opinión te merece la Ley de Startups? Hemos visto críticas y elogios al respecto.

Yo creo que también hay gente que espera ir de cero a cien en una fracción de segundos. El día de mañana el ecosistema español, con esta nueva ley, no va a ser Silicon Valley. Creo que eso también lo tenemos que asimilar, lo que no quiere decir que tengamos que conformarnos con poco. Tenemos que aspirar a mucho, pero tenemos que ser coherentes e ir dando pasos graduales. Entonces, ¿la Ley de Startups tiene mejoras? Sí, ya se ha hablado amplio y tendido. ¿Se podía haber apretado un poquito más? ¿Se podía haber tocado otros terrenos? Sí, seguro. Ahora, creo que también es valorable el hecho de que no teníamos ninguna ley de startups y ahora tenemos una.

Decía mi abuelo toda la vida, y lo recordaré, que lo perfecto es enemigo de lo bueno. Y es una frase que es más profunda de lo que parece. Si yo busco la perfección, pues me voy a quedar en ese bucle infinito.

Siendo una persona muy cercana a los emprendedores, creo que soy de la idea de que el camino se hace andando. Tú no puedes pensar un macro proyecto y esperar 10 años para ejecutarlo. A veces, es necesario salir con lo mejor que se tiene en el tiempo que se ha definido.

Seguro que La Ley de Startups es mejorable, pero creo que es un avance que va en un sentido de crecimiento y reconocimiento. También, nos da esa popularidad y esa imagen de interés genuino en crear un ecosistema emprendedor potente.

«Creo que Andalucía tiene todos los ingredientes de base para estar en un sitio muy privilegiado en el ecosistema de emprendimiento tecnológico español dentro de cinco años»

Haciendo un ejercicio de mirar hacia el futuro, si yo te preguntase cómo visualizas el ecosistema emprendedor tecnológico en Andalucía en 5 o 10 años, ¿qué me dirías?

Aquí hay dos respuestas. Creo que Andalucía tiene todos los ingredientes de base para estar en un sitio muy privilegiado en el ecosistema de emprendimiento tecnológico español dentro de cinco años. ¿Qué es lo que creo que nos falta? Pues, principalmente y como te decía antes, una planificación a medio y largo plazo, porque si no sabemos dónde queremos estar, ¿cómo vas a saber que has llegado?

También creo que nos falta un punto de inflexión importante. Yo, como buena ingeniera, veo los gráficos que están creciendo, pero llega un momento en que la curva cambia y la tendencia cambia. A lo mejor, hay que enseñar habilidades emprendedoras desde temprana edad, inglés fluido en escuelas de primaria, etc. Y eso, creo yo que va a ser un punto de inflexión importante. Quizás sea necesario hacer una apuesta a nivel autonómico, con un pacto que nos lleve a todos a remar hacia el mismo objetivo, aunque tengamos diferentes colores políticos o intereses particulares, ya que ese objetivo común nos va a favorecer a todos.

Yo creo que vamos a crecer, que se están haciendo varias iniciativas también en el tema más tecnológico, con tecnologías que ahora mismo se prevé que sean disruptivas y creen muchos puestos de trabajo. Pero creo que nos falta un complemento ahí. Creo que nos falta ofrecer oportunidades laborales y esa atracción extranjera de la que hablábamos. 

«A alguien que quiere emprender creo que hay que reconocerle esa vocación, esa búsqueda del éxito y esa pasión. Para mí, tienen todo mi respeto; el que triunfa y, por supuesto, el que no triunfa»

Habiendo analizado todo este entorno, todo este ecosistema emprendedor y poniéndonos en el punto de situación en el que estamos actualmente, ¿qué consejos les darías a los emprendedores que están considerando iniciar un proyecto tecnológico, una startup o un emprendimiento en Andalucía?

Pues, primero, a alguien que quiere emprender creo que hay que reconocerle esa vocación, esa búsqueda del éxito y esa pasión. Desde luego, para mí, tienen todo mi respeto; el que triunfa y, por supuesto, el que no triunfa.

Luego, creo que emprender tiene siempre muchas complejidades, y para emprender tienes que aprender y desarrollar muchas capacidades, no son sólo tecnológicas, sino empresariales y de negocio. Todo lo tecnológico se puede hacer hoy en día. Tardas un mes, dos meses, tres meses o tres años, pero se puede hacer. Venderlo es más desafiante. Mi consejo es que mantengan el foco desde el principio, que tengan claro el objetivo y que trabajen muchísimo. Y que tengan la humildad suficiente para rectificar todas las veces que tengan que rectificar, porque estoy segura de que no hay ninguna empresa de éxito que no haya tenido que cambiar su paso en numerosas ocasiones.

Otro aspecto importantísimo también, es que tengan buenos compañeros de viaje. Porque al final los proyectos, las empresas, los negocios, los hacen personas.

Emprender, al final, es transitar por un camino de ensayo y error. En el Programa Minerva, por ejemplo, trabajábamos mucho el concepto de validación, de no dar nada por sentado, porque lo que hoy funciona, pasado mañana, puede no funcionar… y hay que estar siempre preparado.

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